Flavia Martini investiga las conexiones entre la abstracción, la improvisación y la iconografía botánica, con una fuerte inclinación lírica y una sensibilidad centrada en el constante dinamismo. En sus vibrantes composiciones, el color, los motivos y la estructura general de la pintura se integran con gran precisión, sin perder la poética calidad de lo efímero y el sutil temblor de la sensualidad. A veces, esta combinación se vuelve una superposición casi barroca; en otras, se simplifica en breves gestos, trazos y pinceladas. Martini invita al espectador a experimentar la alegre incertidumbre entre el artificio y la naturaleza.